jueves, 26 de junio de 2008

Sacar provecho a tu camara

No todas las cámaras nos dan las mismas posibilidades, pero en cada una de ellas tenemos algunos aspectos básicos a los que hay que prestarle cierta atención. En las cámaras reflex debemos mirar algunas cosas importantes:

Objetivo zoom: Hay algunos que pueden llegar hasta los mil metros o más. Sin embargo, algunas lentes pueden dar problemas de iluminación, por lo que se limitan las posibilidades de juego con la velocidad de apertura y con la apertura de diafragma. Aun así, la calidad de las lentes modernas de zoom es bastante alta.

Autofocus: El sistema autofocus (AF) posibilita un enfoque automático. El AF funciona perfectamente, incluso bajo condiciones complejas. Con las cámaras más avanzadas es posible elegir el punto o puntos de enfoque de la imagen (AF Multipunto), estén o no en el centro de ésta. Hay diferentes opciones: en el manual, la cámara debe informar cuando el objeto esté enfocado; en el AF convencional, el enfoque es automático al disparar a un objeto estático. El modo de predicción continua es para objetos en movimiento: el enfoque es automático y realiza una predicción sobre la posición de un objeto que se mueve.

Resolución: Debe ser el primer aspecto a considerar. Una cámara digital debería de tener como mínimo 1280x960 pixels de resolución real (1,2 megapixel). Esto nos permite obtener buenas copias de hasta 15x23cm. Actualmente la resolución de las cámaras puede llegar hasta los 12 megapixel.

Almacenamiento de imágenes: Actualmente todas las cámaras digitales usan una memoria extraible para el almacenamiento de las fotografias realizadas. Se suelen llamar tarjetas de memoria. De los tipos que existen podemos destacar: Compact Flash, Smart Media, Mutimedia Card o XD picture Card. Las capacidades también varian con lo que nos podemos encontrar con tarjetas de hasta 16gb. El número de fotos que se puede realizar depende de la resolución de la cámara y el tipo de compresión. Consultar el manual de la cámara para mas detalles.

Rapidez de disparo: Las cámaras digitales necesitan un tiempo de recuperación entre toma y toma. Las cámaras más avanzadas son capaces de realizar tres disparos por segundo. Hay que tener en cuenta esto a la hora de realizar fotos que no nos impida hacer una foto posterior que quizá era mejor.

Zoom: Permite ajustar la distancia a la que el sujeto aparece en la foto. La mayoría de las cámaras tienen dos tipos de zoom: óptico y digital. El óptico es el más importante. La cámara utiliza una lente motorizada que se mueve hacia atrás y adelante para acercar o alejar el motivo. Con la digital, la cámara toma una parte dela imagen, la amplia y descarta el resto. La desventaja es que la imagen resultante es de calidad muy inferior.

Conoce tu camara

Pasa con casi todos los aparatos tecnológicos: son capaces de darnos mucho más de lo que creemos, pero nos limitamos a usar dos o tres funciones básicas, sin indagar más allá. Las cámaras de fotografía y video no son la excepción. ¿Cuántas veces nos pasa que, después de meses o incluso años de estar usando una, nos damos cuenta de que tenía un botoncito con la función que necesitábamos y creíamos que no tenía? Muchas veces, es alguien que tiene la misma cámara quien nos abre los ojos, pero no siempre tenemos esa suerte. Por ello, es recomendable, cuando compramos una cámara, dedicarnos unas cuantas horas a la lectura del manual.

Esta actividad, que puede parecer obvia y, en la mayoría de los casos, aburrida, puede ser muy apasionante si la realizamos correctamente. Muchas veces no hartamos de leer instrucciones de cosas que ya conocemos, y para cuando llegamos a lo que nos podría interesar, estamos tan cansados que abandonamos la trea. En el caso de la fotografía o el vídeo, no sirve de nada sentarnos en el sofá a estudiar: hay que salir ala calla, cámra y manual en mano.

Lo más indicado es cargar la cámara e ir haciendo pruebas de cada una de las cosas que explique el manual. Aunque se haga en varias etapas, si se sigue con un poco de disciplina se pueden obtener grandes resultados.

miércoles, 25 de junio de 2008

El album fotografico

Cuando hacemos fotografías, ya sea de un tema específico, como una fiesta o un viaje, o bien cuando tenemos varios carretes y queremos seleccionar las mejores, es necesario organizarnos para conservar mejor, y de una forma accesible, nuestras fotos.

Un primer aspecto a tener en cuenta, en la fotografía convencional, es el tratamiento de los negativos. Es una costumbre bastante arraigada la de no darles importancia y dejarlos arrumbados en el fondo de un cajón. Sin embargo, los negativos son mucho más importantes que las copias de papel, porque ellos son el soporte que nos permitirá hacer nuevas copias en un futuro.

Es conveniente guardarlos junto con la foto, colocados uno a uno en hojas porta negativos (que se venden en cualquier tienda de fotografía), y nunca dejarlos dentro del sobre que nos dan, sueltos. Además, hay que evitar apoyar los dedos en ellos, y tratar de tomarlos siempre por los bordes. Si bien existen líquidos limpiadores para negativos, siempre es mejor evitar que la grasa de los dedos se deposite en la emulsión del negativo.

Cuando tenemos fotos que queremos guardar, lo ideal es recurrir a un álbum. En este álbum, además, podremos almacenar los negativos correspondientes, de manera que los tengamos siempre a mano. Lo más sencillo es comprar un álbum corriente, en los que podemos poner las fotos entre folios plásticos. Sin embargo, también es buena idea fabricar uno con un cuaderno de hojas gruesas (de dibujo, por ejemplo). Para ello, podemos hacer cuatro pequeñas incisiones en el papel, de manera que podamos colocar la fotografía sin necesidad de pegarla. Además, puede ser útil pegar a cada página, por el borde de unión, un papel semitransparente, tipo calco, que cuidará las fotos.

Cuando se trata de álbumes de viajes, fiestas o, por ejemplo, de una etapa de la vida de nuestro hijo, podemos enriquecerlos añadiéndoles otros materiales, como recortes de prensa (ya sea del lugar como de la fecha en que fue tomada la foto), notas de información, e incluso entradas de teatro, tiques de avión, la invitación a la fiesta. También puede servir hacer dibujos en las páginas, intercalar relatos propios o ajenos, etc.

martes, 24 de junio de 2008

Kit basico del fotografo

Antes de comenzar a fotografiar, especialmente si salimos de casa, hemos de dedicarle un tiempo a preparar la bolsa. Hay algunos elementos básicos que no deben faltar en nuestro equipo.

Una de las cosas que siempre tenemos que tener en cuenta es la pila o la batería de la cámara. En el caso de las cámaras convencionales, suelen tener una pequeña pila (que puede ser como la de los relojes), que es necesario cambiar de tanto en tanto. Normalmente, la cámara "avisa" cuando se ha quedado sin pilas, y ése es el momento de cambiarlas. De todas maneras, siempre es conveniente llevar una de repuesto, sobre todo si salimos de la ciudad, para evitar sobresaltos. Además, es bueno retirar la pila de la cámara si no vamos a usarla por un buen tiempo, de manera que no se sulfate.

En el caso de la fotografía digital, donde la bateria dura menos, debemos ser siempre conscientes de cargarla y, si tenemos posibilidad, llevar el cargador hacia donde nos desplacemos. Es fundamental seguir los consejos del fabricante acerca de su cuidado, pues con el uso las baterías tienden a descargarse.

En el caso de que usemos cámaras con focal intercambiable, es conveniente comprar un líquido para limpiarlos o hacerlo con paños especiales (que nunca se deben pasar secos por la lente). Ello ayuda a su conservación y, además, da una mejor calidad a las fotografías.

El Blanco y Negro

Son muchos los fotógrafos aficionados que se inclinan por la fotografía en blanco y negro. Muchos la consideran más artística y prefieren experimentar con ella. En ese caso, también se puede elegir entre distintos tipos de pelicula, que permiten obtener resultados diferentes.

En contra de lo que muchos piensan, las fotos en blanco y negro no son mucho más caras (aunque algo sí) que las películas color. Además, ya no se puede poner como excusa que no se toman fotos en blanco y negro porque no se encuentra ningún comercio que revele estos negativos.

Ya sea que elijamos película blanco y negro o color, es necesario seguir algunas normas para evitar que se eche a perder antes de tiempo, o que disminuya su calidad. En general, conviene comprar los carretes con poca antelación y corroborar que no haya pasado su fecha de vencimiento. Además, siempre es recomendable adquirirlos en casas de fotografía donde observemos que hay un buen tratamiento del material.

Una vez que lo tenemos en casa, lo ideal es guardarlo en un lugar fresco y seco hasta su utilización. Aunque el carrete este cerrado, no es conveniente exponerlo al sol ni al calor. Lo mismo es válido para cargar la cámara: conviene elegir un lugar con poca iluminación, y siempre es recomendable hacerlo en casa antes que en la calle. Otro consejo a seguir es el de enviarlo a revelar lo antes posible una vez tomadas las fotos.

lunes, 23 de junio de 2008

Indice de sensiblidad - ISO recomendado.

El índice de sensibilidad de una película se expresa en grados ISO. En los manuales de las cámaras indica la gama de sensibilidad que admite.


  • Días soleados: ISO 100 / 21º (grano muy fino).

  • Días nubosos de invierno o fotos en interiores: ISO 400 / 27º (grano medio) o ISO 800 / 30º (grano grueso).

  • Pelicula para todos los usos: ISO 200 / 24º (grano fino).

Escoger la pelicula correcta

Para el iniciado, una película suele ser igual que la otra. Sin embargo, una buena elección de la película puede darnos efectos que, de otra manera, no obtendríamos.

Lo que diferencia una película de otra es principalmente su índice de sensibilidad a la luz. Entonces, la elección de una película depende de las condiciones de iluminación en las que se va a emplear. Cuanto menos sea el índice de sensibilidad, menor será el "grano" de la emulsión y permitirá obtener grandes ampliaciones sin que ese grano sea visible. Una foto con más grano es aquella en la que los detalles aparecen menos nítidos, con menor definición, como granulados.

Con un índice de sensibilidad pequeño, se puede ampliar mucho... siempre y cuando hayamos hecho la foto en buenas condiciones de luz. Ésa es la contra de los bajos índices de sensibilidad, que no son buenos para ambientes oscuros. Cuando tenemos una sensibilidad más alta, podemos hacer fotos en interiores con poca luz, y obtendremos buena calidad.

¿Compacta o reflex? II

Una réflex permite en cierta manera, "personalizar" la foto, es decir, controlar la luz, la profundidad de campo, etc., de manera que haya una diferencia entre una toma automática y una que hemos pensado. Eso es algo que ni la compacta ni la digital nos permitirán hacer: ellas "decidirán", todas estas cuestiones, de forma que a nosotros sólo nos quedará hacer el encuadre.

Sin embargo, así como la réflex da juego, también exige mucho más. Cuando no trabajamos en modo automático, cada foto puede llevarnos un buen rato, y podemos cometer muchos más errores, como enfocar mal o elegir una apertura de diafragma que no favorezca el resultado final. Además, el equipo es mucho más pesado, menos manejable y, también, menos discreto. Así, por ejemplo, en un viaje, tiene la ventaja de que nos permitirá hacer fotos más "artísticas", pero seguramente, al final del día, nuestro hombro nos pedirá un descanso.

Lás cámaras compactas tienen la ventaja de que pueden llevar hasta en un bolsillo, pasan más desapercibidas y no requieren casi ninguna preparación técnica de nuestra parte.

Llevar dos camaras

Una opción interesante, y que no se debe descartar, es llevar dos cámaras. ¿Por qué? Muy fácil: cubrir demasiados frentes con una sola cámara es difícil y nos puede hacer perder muchas fotos.

Una compacta o una digital la usaremos en tomar fotografías en sitios con pocas posibilidades de juego, como una reunión con amigos, donde lo importante no es tanto la calidad de la foto en sí como el recuerdo. Con una digital, por ejemplo, podemos permitirnos la libertad de hacer muchas tomas de la vida sin llamar la atención, con un simple clic, pero con el inconveniente de no poder aplicar conocimientos de fotografía. Por eso usaremos las réflex en salidas específicas, o bien en casa cuando queramos retratos más elaborados, por ejemplo.

¿Compacta o réflex?

La primera pregunta que debemos hacernos es para qué vamos a utilizar la cámara. Es cierto que se la compra para usarla en distintas ocasiones, pero debemos poner orden de prioridades ¿Quiero utilizarla principalmente para viajes? ¿Quiero aprender los rudimentos de la fotografía?

En general, una cámara de uso familiar debe ser sencilla de operar y de tamaño reducido, porque es más facil de guardar y de llevar en los viajes. Sin embargo, estas cámaras no permiten demasiado juego: tienen la ventaja de que son prácticas, pero la desventaja de que no nos permiten controlar las variables, y tenemos que someternos a lo que nos indique la cámara.

En caso de que deseemos una opción cómoda, podemos plantearnos elegir entre una compacta y una digital. La primera tiene a su favor que no hace falta estar pendiente de muchas cosas: alcanza con comprar un carrete y estar atento, cada unos cuantos meses, de cambiar una pila interna. En las digitales, la cuestión es más complicada, porque hay dos variables que juegan en contra: por un lado, que exige mucha atención a la carga de la bateria, y por el otro, que la capacidad de almacenaje no es ilimitada. Con respecto al trabajo posterior, la compacta va en desventaja porque el revelado es más caro que la transferencia al ordenador, aunque esta útlima puede ser un poco más complicada para quienes no estén familiarizados con esta tecnología.

Si la disyuntiva está entre una compacta o digital y una réflex, quizá sea un poco más complicado tomar una decisión. ¿Por qué? Porque sus usos y posibilidades son muy diferentes, casi incompatibles.

La fotografia digital

Aunque la fotografía convencional, ya sea de cámaras compactas o réflex, lleva años desarrollándose, la fotografía digital comienza a quitarle buena parte del su territorio. Como veremos, tiene muchas ventajas, aunque no es indicada para todo tipo de usuarios. Para una primera aproximación, es útil saber con qué nos podemos encongtar en la tienda si queremos comprar una.

La cámara fotográfica digital es cojmo la normal, pero con algunas ventajas. Es una cámara fotográfica con los mismos accesorios que una cámara convencional, pero no carga rollos ni se hacen copias directas. La cámara dispone de una memoria, que depende de los modelos, donde se almacenen las imágenes hasta que se bajan en un ordenador, en formato gráfico JPEG. Así la cámara queda libre para tomar otras imágenes. Al pasar las fotos al ordenador se evita el costo de carretes y revelados. Una vez en el ordenador, las posibilidades de retoque de la imagen son infinitas: elegir el encuadre, cambiar de color, utilizar diferentes filtros, etc. Y luego, si se quiere una copia en papel, se puede ir a una casa de fotografía y pedir las fotos elegidas por un coste apenas superior al de la fotografía normal.

Hoy por hoy, una de las mayores limitaciones de las cámaras digitales es el costo, porque si bien se consiguen cámaras muy baratas, las que tienen focal intercambiable, alcanzan precios que sólo valen la pena para un uso profesional.

Comprar una camara reflex

Las cámaras réflex son muy atractivas porque permiten intercambiar objetivos y controlar la exposición. A pesar de que algunas cámaras compactas están equipadas con zoom, las cámaras réflex presentan una gama de objetivos mucho más amplia: desde el ojo de pez (el más extremo de los angulares) hasta un teleobjetivo de gran alcance. Además, cuentan con gran variedad de accesorios.

Una cámara ajustable posee controles que permiten tomar fotografías bajo una amplia gama de condiciones. Tiene también una selección de velocidades de obturación . La mayoría de estas cámaras tienen objetivos de enfoque y sirven para hacer primeros planos (0,30 – 0,90m) e incluso más cerca. Ofrecen igualmente una amplia escala de aperturas del objetivo.

En la actualidad, el mercado ofrece cámaras reflex totalmente manuales, y otras que combinan la posibilidad de utilizarlas en modo manual o en modo automático. Con cualquiera de ellas el usuario puede ejercer el control sobre cualquiera de las alternativas de exposición. Así ganaremos en creatividad, pero necesitaremos unos conocimientos básicos de fotografía. Con las que tienen la opción automática, tenemos la ventaja de que, si por alguna circunstancia particular no nos apetece pasar tiempo haciendo mediciones, o nos confíamos en nuestros conocimientos, podemos disparar y dejar que la cámara haga el resto.

Como escoger una camara compacta

Las cámaras compactas son pequeñas, ligeras y en algunos casos muy sofisticadas. Están diseñadas de forma que pueden ser usadas sin complicaciones técnicas a la hora de disparar, porque a pesar de su compleja tecnología son sumamente fáciles de utilizar. Son cámaras sencillas, ya que no ofrecen una amplia gama de ajustes manuales para la velocidad de obturación, ajuste de la distancia y apertura del objetivo.

Estas cámaras tienen solamente una o dos velocidades de obturación y la mayoría de ellas están fabricadas previamente enfocadas para distnacias normales entre cámara y sujeto (1,2 metros a infinito). A pesar de que algunas cámaras fijas tienen la apertura del objetivo fija, otras tienen un ajuste para dos o tres aperturas diferentes.

domingo, 22 de junio de 2008

La fotografia

La fotografía, evidentemente, exige un equipo mínimo de trabajo. En principio, basta con una cámara de fotos, una película y poco más. Sin embargo, no todas las cámaras son iguales, ni tampoco todas las películas. Elegir el material adecuado es tan importante como hacer buenas fotografías. Y no estamos diciendo que el material ideal es el más caro: a veces, es preferible tener una cámara de usar y tirar antes que acarrear un pesado equipo del que nos cansaremos a la media hora de cargarlo.

Muchas veces, al entrar a una tienda de fotografía, vemos equipos carísimos y creemos, sin razonar, que eso es lo que necesitamos. La ecuación parece sencilla: cuanto más caro, mejor será el equipo. Y por tanto haremos mejores fotos. Pero la fotografía no es una ciencia exacta, y cada cual tiene que encontrar la cámara que mejor se adapte a sus intereses y necesidades (y no sólo a su bolsillo).

A grandes rasgos, podemos encontrar dos tipos de cámaras. Por un lado están las réflex, que tienen la característica de que lo que vemos por el visor es exactamente lo que está “viendo la cámara”, y que permiten utilizar diferentes lentes. Por el otro, encontramos las compactas, que con una tecnología avanzada son muy fáciles de usar, aunque tienen una focal fija y no permiten tanto juego en cuanto a control de la luz y otras variables. De ambos tipos, además, hay dos claes: las tradicionales, que usan película, y las digitales, de las que hablaremos más adelante.