lunes, 4 de agosto de 2008

Los filtros

Una forma sencilla y relativamente barata de experimentar con la fotografía es mediante el uso de filtros. Sin abusar de ellos, podemos lograr algunos efectos que, en determinadas tomas, pueden ayudarnos a mejorar la imagen.

Los filtros no son todos iguales. Lo recomendable, si el bolsillo lo permite, es tener un juego de dos o tres, de manera de ir probando los diferentes efectos, si es posible en la misma fotografía. Algunos de los más utilizados son:

Absorbentes del ultravioleta:Los materiales fotográficos son sensibles a las radiaciones ultravioletas, aunque sean invisibles. Estas pueden acentuar la bruma atomosférica y, sobre todo en las emulsiones de color, provocar un ligero virado al azul. Sin los filtros son incoloros, se les denomina simplemente UV, y si poseen un cierto matiz salmón, se les denomina "skylight".

Filtros de densidad neutra: Definen el plano de polarización de los rayos que lo atraviesan. Este plano puede ser elegido haciendo girar el filtro, de tal manera que pueden ser útiles para reducir o exagerar la cantidad de luz polarizada que llegue a la cámara. Como primera aproximación, se pueden utilizar en los días soleados con nubes blancas espesas: dan un tono más azul al cielo y resaltan las nubes. En general, eliminan ciertos brillos, por lo que la foto es más dramática.

Filtros de seguridad:Sirven para restringir la iluminación a longitudes de onda a las cuales los materiales fotográficos no sean sensibles. Los fabricantes de materiales fotográficos suministran información detallada de cuáles son los filtros adecuados para los materiales sensibles.