viernes, 8 de agosto de 2008

La velocidad del obturador

Cuando vamos a tomar una fotografía no sólo debemos pensar en cuánta luz dejamos pasar, sino también por cuánto tiempo. La combinación de ambas variables es ineludible en todas y cada una de las fotos que tomemos, porque de este par depende que la toma quede de una manera u otra.

El obturador tiene, justamente, la función de ajustar el tiempo en el cual dejaremos pasar la luz. En las cámaras convencionales es un dispositivo colocado entre el objetivo y la película o bien entre las lentes del objetivo, que corta y abre el paso a la luz durante el tiempo que le indiquemos. La velocidad de obturación controla el tiempo que permanece abierta la cortina de la cámara para permitir que la luz de la lente incida en la película o el sensor de imagen digital. Cuanto más tiempo permanece abierto el obturador, más luz llega a la película (con la apertura establecida).

El mando de velocidades abarca tiempos desde 1/1000 hasta cuatro segundos. En la posición B, el obturador permanece abierto mientras está pulsado el disparador. Normalmente, ello se hace con un cable disparador y un trípode.

En las cámaras más modernas, se puede programar cuánto tiempo lo dejaremos abierto, pero siempre usaremos un trípode.

Si en la máquina vemos una posición X, es la de sincronización con el flash electrónico, que destella cuando el obturador está completamente abierto.

Las cámaras fotográficas tienen las siguientes velocidades, seleccionables a través de una rueda o en el menú de la cámara digital.

B 1 2 4 8 15 30 60 125 500 1000 2000 4000

Los demás números, del 1 al 2000 (o más, según la cámara), son el denominador de la fracción de segundo durante la cual el obturador se mantendrá abierto permitiendo la exposición de la película a la luz. Por ejemplo: una velocidad de 125 significa que el obturador se mantendrá abierto por 1/125 segundos = 0,008 segundos (8 milésimas de segundo).

Con cámaras automáticas y de un solo uso, la cámara selecciona automáticamente el valor en función de la luz disponible y el modo elegido. Si la cámara ofrece por ejemplo “programa de deportes”, seleccionará la velocidad de obturación más rápida para congelar el movimiento.

Para objetos en movimiento deberemos usar velocidades altas. Esto congela la imagen, pero le quita la sensación de movimiento. Entonces, ajustando la velocidad a un valor medio (125) podemos seguir con la cámara al objeto, por ejemplo un automóvil, y de esta manera el fondo se verá movido, contrastando con el objeto.

A pesar de que esto pueda sonar un poco complicado, en la práctica no lo es. Como guía para comenzar puede ser útil seguir algunos de los ajustes más típicos: sirven, además, para establecer un punto de partida o de referencia para el cálculo de los ajustes del diafragma y la velocidad.

  • Para tomar un paisaje en un dia soleado se puede ajustar a f/11-1/125 (diafragma-velocidad) (si está un tanto nublado deberemos bajar el número f/, agrandar el diafragma).
  • Para fotografiar a una persona cuando no la ilumina el sol directo (es decir, está ala sombra clara):f/4 – 1/125.
  • Para tomar una fotografía sobre la nieve, dado que por sus características acostumbra a producir intensos reflejos de luz, el ajuste será: f/22 – 1/125.
  • Con un diafragma en f/11 se conseguirá que toda la escena esté enfocada, pero se corre el riesgo de aplanar la imagen. Entonces tenemos la opción de abrir más el diafragma (reducir el número) y, para compensar el exceso de caudal de luz que entrará, ajustamos una velocidad más alta. Por ejemplo, para fotografiar una persona en un día soleado, y hacer que se destaque del fondo, será: f/4 – 1/250.
  • Al incrementar o disminuir la velocidad de obturación con el valor siguiente, se dobla o se divide por la mitad la exposición. Por ejemplo, a 1/30 segundos, incide en la película el doble de la luz que a 1/60 segundos. Para garantizar una exposición correcta, tenemos que modificar la apertura (número f) al cambiar a una velocidad de obturación más rápida o más prolongada. Si tomamos una foto en modo de programa o en modo automático, la cámara ajusta automáticamente la velocidad de obturación.
  • Siempre debemos recordar que la velocidad de obturación afecta a nuestra capacidad para obtener una imagen nítida sosteniendo la cámara en la mano y con poca luz, así como para congelar el movimiento o mostrarlo borroso en una imagen. Como indicación, recomendamos no sostener la cámara en la mano a una velocidad de obturación más lenta que el inverso de la distancia focal de la lente. Por ejemplo, si vamos disparar con una configuración de 125mm con una lente con zoom, necesitamos una velocidad de obturación de 1/125 segundos, o más rápida para garantizar que la imagen será nítida. Otra regla útil es no sostener una cámara en la mano con velocidades de obturación inferiores a 1/30 segundos.
  • Congelar o desenfocar el movimiento del tema: la velocidad de obturación determina si se puede congelar un tema en movimiento o se puede hacer que quede borroso en la foto. Por ejemplo, podríamos congelar un jugador de baloncesto en el aire, o mostrar el movimiento de la caída de agua en una catarata. Como regla general, para detener el movimiento, regularemos la velocidad de obturación a 1/125 segundos o más rápido. Para mostrar el movimiento borroso, podemos probar a ¼ segundos o más despacio.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

MUY BUENOS CONSEJOS.
GRACIAS.

Nyu dijo...

hola!
Muy bueno tu blog, ayuda mucho.
Tengo una preguntilla a ver si me puedes ayudar. Ahi va:

Me he fabricado una cámara estenopeica y me gustaría saber más o menos cuanto tiempo de exposición la tengo que dejar.
La película es de 125 ASA y el diafragma de 43f. ¿Cuánto tiempo más o menos calculas que la tendría que dejar?
(la utilizare solo en días soleados o con bastante luz)

Un saludo.

Ana.

Mario dijo...

Desde hace un tiempo que comencé a interiorizarme con la fotografía y por eso me gusta poder mejorar en esto y para ello suelo practicar mucho. Incluso con mi samsung smart tv veo con buena calidad las imágenes que tengo