domingo, 22 de junio de 2008

La fotografia

La fotografía, evidentemente, exige un equipo mínimo de trabajo. En principio, basta con una cámara de fotos, una película y poco más. Sin embargo, no todas las cámaras son iguales, ni tampoco todas las películas. Elegir el material adecuado es tan importante como hacer buenas fotografías. Y no estamos diciendo que el material ideal es el más caro: a veces, es preferible tener una cámara de usar y tirar antes que acarrear un pesado equipo del que nos cansaremos a la media hora de cargarlo.

Muchas veces, al entrar a una tienda de fotografía, vemos equipos carísimos y creemos, sin razonar, que eso es lo que necesitamos. La ecuación parece sencilla: cuanto más caro, mejor será el equipo. Y por tanto haremos mejores fotos. Pero la fotografía no es una ciencia exacta, y cada cual tiene que encontrar la cámara que mejor se adapte a sus intereses y necesidades (y no sólo a su bolsillo).

A grandes rasgos, podemos encontrar dos tipos de cámaras. Por un lado están las réflex, que tienen la característica de que lo que vemos por el visor es exactamente lo que está “viendo la cámara”, y que permiten utilizar diferentes lentes. Por el otro, encontramos las compactas, que con una tecnología avanzada son muy fáciles de usar, aunque tienen una focal fija y no permiten tanto juego en cuanto a control de la luz y otras variables. De ambos tipos, además, hay dos claes: las tradicionales, que usan película, y las digitales, de las que hablaremos más adelante.

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