domingo, 17 de agosto de 2008

Composición de la escena: la regla de los tercios


Al mirar una escena solemos concentrarnos en lo que nos intersa, ignorando lo demás. Cuanto más agtractivo es el centro de atención, menos conciencia tenemos de lo que le rodea. Pero la cámara lo reproduce todo, sin hacer distinciones.

La mirada estructuradora del ojo es algo que el fotógrafo debe imponer a la imagen mediante el enfoque selectivo o cambiando el punto de toma para que los detalles sin interés desaparezcan, se emborronen, se oculten o queden supeditados ala composición general. Para hacer esto hay que aprender a mirar como la cámara.

Hay una regla clásica de composición que es muy útil, se le suele llamar "regla de los tercios". Consiste en trazar imaginariamente dos líneas paralelas verticales y dos horizontales que dividan a la escena en partes iguales; los lugares donde se cortan las líneas dan lugar a cuatro puntos focales: A, B, C y D. Las líneas horizontales deberán representar el horizonte. Es decir, el horizonte no se pondrá en el centro del visor, sino en el tecio superior o inferior.

El centro de interés se habrá de situar siempre en A, B, C o D, pero nunca en el centro. Desde estos puntos la vista puede recorrer toda la imagen siguiendo líneas y curvas o recorriendo centros secundarios de atención. De todos modos, nunca hay que olvidar que las reglas se han dictado para adaptarlas a las circuntancias, e incluso para romperlas cuando ya hemos aprendido a usarlas.

A la hora de componer una imagen, no basta con mirar por el visor. En ocasiones nos concentramos tanto en el tema central que hasta que no vemos la foto no nos damos cuenta de los objetos indeseables. Por ello, lo primero que tenemos que hacer es mirar a través del visor ignorando el tema principal de interés y examinar el entorno. Debemos conseguir que no haya elementos distractores, que el fondo sea el adecuado para lo que fotografiamos, que no haya sombras extrañas ni personajes que podrían captar el foco de atención.

Básicamente, se trata de determinar si el entorno armoniza y se integra con el motivo de interés o si, por el contrario, entra en conflicto. Si no armoniza, cambiaremos el punto de toma o la situación del motivo a fotografiar. Una vez corregido el entorno, ya podremos centrarnos en la expresión del motivo, pero sin dejar de vigilar los fondos.

sábado, 16 de agosto de 2008

La textura

La fotografía puede reproducir la textura de una superficie con una fidelidad tal que a la sola vista del resultado es fácil imaginar la sensación que produciría tocarla. El resultado dependerá siempre de la iluminación. Las texturas naturales son excelentes temas para un estudio fotográfico. También puede ser un buen ejercicio tomar fotografías en las que sólo se vea la textura y no se pueda definir la forma o a qué pertenece.

viernes, 15 de agosto de 2008

El ritmo

Es un concepto de la plástica, que nos puede servir mucho para lograr mejores fotografías. Nos habla de la relación que establecemos entre forma y espacio según un orden determinado.


Ritmo por alteración:

Es el organizado por una serie de elementos distitos, que se repiten, alternándose, en un determinado orden.

Ritmo por simetría:

Se logra cuando la serie de figuras ordenadas puede dividirse mediante ejes en dos partes exactamente iguales y opuestas.

Ritmo por radiación:

Es el que se crea a partir de un punto central orientando los elementos en sentido circular.

Ritmo por progresión:

Es aquel en el que podemos alterar la forma proporcionalmente o modificar los espacios de un modo similar. El ritmo puede ordenarse libremente.

Para comprender mejor estas ideas, que nos ayudarán a componer de una manera mucho más estética, se pueden seguir dos caminos. Uno de ellos es buscar en periódicos o revistas imágenes en las que encontremos,por ejemplo, la idea del ritmo por simetría o alteración. En general, las fotos de edificios o de fábricas ejemplifican muy bien estos conceptos. una vez que hayamos visto unas cuantas fotos con ojo crítico (algo que es recomendable hacer siempre que vemos una toma), podemos comenzar a buscar nuestras propias fotos.

miércoles, 13 de agosto de 2008

La composición: la forma

La forma

La forma es uno de los caracteres físicos de los objetos, además del volumen, textura y color. Normalmente, para reconocer un objeto nos basta su silueta. Se puede identificar a las personas por su silueta, en la que sólo se aprecia el perfil.

Para comenzar a experimentar con la forma, es útil el procedimiento de contraluz, porque sirve para hacer siluetas. La posición, el tamaño y las proporciones en la relación entre diferentes formas son cuestiones que se pueden practicar.

Con la superposición de formas podemos establecer una escala de alejamientos, de profundidad, de tal manera que nos haga vivir una ilusión de espacio tridimensional sin romper el espacio bidimensional del plano; es decir, el resultado de superponer una forma a otra.